Descargas
Todo lo que publicamos, con su huella.
Esta es la lista completa de la versión 1.1.0. Cada archivo con su peso, su huella SHA-256 y si está firmado o no. Si prefieres que te demos directamente el que te toca, está en Empezar.
macOS
El instalador se abre con doble clic y deja el comando listo. No necesita ningún motor aparte.
M1, M2, M3, M4 y posteriores
- Instalador para Mac con IntelFirmado y notarizado por Apple
Macs anteriores a 2020
- Binario suelto, Apple SiliconFirmado por Apple
Para meterlo tú donde quieras, o para automatizar
- Binario suelto, IntelFirmado por Apple
Para meterlo tú donde quieras, o para automatizar
Windows
Instala por usuario, sin pedir permisos de administrador, y se registra en «Aplicaciones instaladas» para que puedas quitarlo cuando quieras.
Windows 10 u 11, 64 bits
- Binario sueltoSin firmar
Para automatizar o meterlo tú donde quieras
Linux
Sin instalador gráfico a propósito: en Linux se instala por terminal, y fingir lo contrario no mejora nada.
La mayoría de equipos y servidores
- Binario para ARM64Sin firmar
Raspberry Pi, servidores Graviton
Paquete portable
El mismo contenido que publica el canal de paquetes. Necesita un motor de ejecución instalado aparte; los binarios de arriba no.
- Bundle multiplataformaSin firmar
Incluye el Arsenal de habilidades
Cómo comprobar lo que descargaste
La huella demuestra que el archivo llegó entero, no quién lo hizo: se sirve desde el mismo sitio que el archivo, así que quien pudiera cambiar uno podría cambiar la otra. Por eso importa la firma, que no depende de este servidor.
Comparar la huella
shasum -a 256 -c SHA256SUMS
Comprobar la firma de Apple (macOS)
spctl -a -vv -t install theus-v1.1.0-macos-arm64.pkg
Tiene que responder accepted y source=Notarized Developer ID.
Lo que todavía no está firmado: el instalador de Windows y los binarios de Linux. En Windows eso significa que el sistema te avisará la primera vez que lo abras. No te vamos a explicar cómo saltarte ese aviso: está haciendo su trabajo, y la solución correcta es que firmemos, no que tú bajes la guardia.